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domingo, 14 de enero de 2007

Internet: demasiada libertad, contenidos incontrolables

Nos encontramos con que el más famoso de los portales participativos de los últimos tiempos YouTube se está convirtiendo también en uno de los más polémicos, sobre todo desde que superó todas las expectativas de expansión y, para sorpresa de muchos, fue adquirido por Google el pasado otoño.

Hace unos meses surgió una enorme polémica en Brasil, que gracias a la difusión global de la información acabó teniendo repercusión mundial, cuando Daniela Cicarelli, modelo y ex-novia de Ronaldo, demandó a Google por difundir un vídeo de elevado contenido erótico donde, junto a su novio, daba rienda suelta a su pasión. La demanda prosperó y consiguió, no solo que se retirara el vídeo sino que los tribunales bloquearan el acceso a YouTube en este país sudamericano y dejara a más de 5 millones de internautas sin poder visitar una de sus páginas favoritas. La repercusión de dicha prohibición llegó a tal punto que se puso en marcha una petición online al gobierno de Lula y una campaña de presión a sus diputados para que se volviese a activar la página, por no nombrar los ataques vandálicos que sufrieron las entradas de esta modelo en la Wikipedia .

Ahora la polémica vuelve a surgir en relación a los vídeos de YouTube, esta vez en la India . En el vídeo satírico en cuestión, el humorista Gautham Prasad retrata a Mahatma Gandhi vestido con telas blancas desnudándose ante un reducido público. De momento se espera que el gobierno indio solo pida que se retire el vídeo y no que se cierre el acceso al portal, como ocurrió en el caso anterior.

Estos dos ejemplos nos demuestran que a mayor grado de libertad en lo que llamamos páginas sociales o participativas, mayor peligro en relación con los contenidos que en ellas se difunden. Ahora bien, hemos llegado a un punto en que limitar la libertad en Internet sería como ponerle puertas al campo, imposible. Los propios directivos de Google Inc. insisten en que es muy complicado utilizar filtros debido a la gran concurrencia de cibernautas al sitio. Hay que ser realistas y admitir que a día de hoy, resulta prácticamente imposible controlar todos los contenidos que a diario se difunden en Internet, eso sin contar con que todos sabemos que cuanto más polémico es un asunto mayor interés levanta y más difícil es prohibir su difusión.


Amparo Portabales
aportabales@uoc.es


Vease: Artículo de Manuel Castells sobre la libertad en Internet
Vease: Asociación de Usuarios de Internet

Publicando contenidos con Web 2.0

Leo en Comunicació21 que la Asociación Internacional de Editores de Prensa (IFRA) ha publicado un especial de su revista Técnicas de Prensa sobre el fenómeno de la Web 2.0 titulada "Guía para editores sobre Web 2.0". En este interesante documento, centrado en las posibilidades de creación de periódicos online basados en Web 2.0; podemos encontrar desde distintos casos de estudio, hasta artículos sobre los aspectos técnicos en que se basa e incluso una pequeña guía de creación de un sitio web 2.0 .
A pesar de que quizás, por los conocimiento técnicos necesarios, sería difícil pensar ahora mismo en realizar el proyecto digital del postgrado basado en esta tecnología, si nos puede servir para incorporar alguna de las propuestas de participación activa para los usuarios, que son bandera en esta evolución de los sitios web. También destacar el formato con el que se ha editado esta guía, donde se combina el tradicional formato de revistas impresas, con las nuevas posibilidades de interactividad y presentación del entorno web.



Joan Sànchez, jsanchezpin@uoc.edu

martes, 2 de enero de 2007

Sociedad de la información: la brecha digital en el mundo global

En 1993, el Gobierno estadounidense hizo público el Plan de Actuación (The National Information Infrastructure: Agenda for Action) en el que se reflejaba claramente la intención de construir una “autopista electrónica”. Desde entonces, con la misma velocidad que han avanzado los países desarrollados en aspectos tecnológicos y comunicativos, la brecha digital en el Tercer Mundo se ha hecho cada vez más profunda. Y es que, la ‘sociedad de la información’, abanderada por Internet va camino de convertirse no sólo en el paradigma del futuro –ya lo es del presente-, sino también, en la mayor de las desigualdades sociales.

Manuel Castells, en su libro La Galaxia Internet define la divisoria digital como “la desigualdad en el acceso a Internet” . Sin embargo, este nuevo cleavage no se reduce únicamente a las dificultades de acceso a la World Wide Web. Más bien, debería hacer referencia a la exclusión a que se ven sometidos determinados colectivos con respecto a las nuevas formas de cultura y los novedosos roles comunicativos que implican, necesariamente, las nuevas tecnologías. El Imperio tecnológico de los países más ricos, con el avance de la informática a pasos agigantados y con el peligro, según Miquel de Moragas, de convertirse en una sociedades “de bits” más que en una sociedades “de la información” deja a los gobiernos y a los ciudadanos menos favorecidos con una única opción: estar sometidos a quienes tienen el poder del siglo XXI.

De un tiempo a esta parte, la gestión y producción de conocimientos ha sustituido al dinero como fuente de poder de las naciones. Ahora, y cada vez más en el futuro, el poder va necesariamente ligado al conocimiento, una cualidad que, indiscutiblemente, está íntimamente relacionada con las nuevas tecnologías. En este sentido, los entornos menos desarrollados van progresivamente quedándose “fuera del mundo”, más atrasados. No hablan por teléfono móvil ya que, probablemente, no tienen ni constancia de la existencia del teléfono fijo, como tampoco de Internet, de los IPods o de las PDA’s. Pero no sólo eso. Cada vez su acceso a la información es menor, puesto que carecen de medios de comunicación ‘grandes’ que puedan plantar cara a las multinacionales de noticias del primer mundo, por lo que la pluralidad de puntos de vista que les llega es menor. No hay que olvidar que, lejos de aplicar actuaciones glocales, en el sentido de pensar globalmente y actuar localmente, lo que se está haciendo desde los conglomerados informativos (que sólo existen en el primer mundo) es dar una visión única del mundo, que no es otra que la que les conviene a ellos, la que les es útil, aquella que solamente ellos son capaces de manejar. De esta forma, lo único que consiguen es, pues, hacer que la brecha digital y comunicativa se convierta en una herida cada vez más difícil de curar.
Por Marisol Vicedo Cerdá (marisol.vicedo@gmail.com)
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

Castells, Manuel. La galàxia Internet. Reflexions sobre Internet, empresa i societat. Ed. Rosa dels Vents. 2002.

Moragas, Miquel. Internet y comunicación. Primeras etapas 1995-2000. Portal de la comunicación UAB. (requiere ser usuario registrado)

lunes, 18 de diciembre de 2006

Internet: L’eina que pot canviar les percepcions del món que ens envolta

Internet és l’eina que ens ofereix la possibilitat de crear una societat més personalitzada. És un pas més, un pas endavant per aconseguir una societat més lliure però, aquesta vegada -a diferència d’altres moments de la història- si fracassem haurem de generalitzar-ne les conseqüències. Ja no serà tant fàcil culpabilitzar-ne certes èlits de la jerarquia de la qual formem part.

Internet és una eina, no és una finalitat en si mateixa. Aquesta afirmació -que, en un primer moment pot semblar simplista-, comporta molts canvis de percepcions en tot el què comporta en la societat actual. Aquesta nova eina -que ja forma una part important de les nostres vides, almenys en societats com la nostra-, ens facilita la possibilitat de crear finalitats vitals des d’una aportació personal en cadascuna de les situacions en què ens trobem immersos. És a dir, ara podem participar des de la singularitat personal en el desenvolupament global -considerant global, tant la visió mundial com qualsevol relació que englobi vàries individualitats (ex: la unió dels aficionats a un esport, gent politizada al voltant d’uns ideals, etc...)-. Aquesta personalització comportarà dos tipus de subjectes clarament definits: L’actiu i el passiu. Fet pel qual, no ens podem oblidar que fora d’aquest món virtual, segueix existint el món generalista, per la qual cosa, ambdós móns s’hauran de complementar. No hi haurà una substitució d’un per l’altre, sino que a través d’un (l’eina) es podrà anar transformant l’altre (la finalitat).

Un exemple clar de tot plegat són els Weblogs, els diaris personals que, d’una forma gratuïta i sense cap mena de cost ni econòmic ni de dificultat, han permès comprovar per primer cop com l’eina “Internet” està oferint la possibilitat de participar en una multiplicitat d’àmbits abans inimaginables. Aquesta participació individual i/o col·lectiva (però sempre d’una forma voluntària i activa) permet difondre idees, unir sensibilitats, coordinar estratègies,... i, tot plegat, en tots els àmbits de la vida diària (ex: econòmics, culturals, polítics, etc...).

L’eina “Internet” ens permetrà complementar i, alhora, transformar, la vida real, però en cap cas subsituirà el món que ens envolta. I, tot, des d’una posició activa de tothom qui es vegi facultat i amb voluntat per utilitzar aquest nou mecanisme de transformació des de la participació. Internet ens aportarà més llibertat però, alhora, més responsabilitat, i això pot fer canviar les perspectives en què ens emirallarem amb els futurs conflictes que puguin anar sorgint.

Marc Roca